Todo comenzó en París, cuando Michel caminaba por la Rue de l´arbre junto a la iglesia de Saint-Germain en pleno centro parisino.
mi novela "El tren de mi vida"

Poder influir en el futuro es parte de lo que me mantiene unido a mi Elemento: escribir

domingo, 8 de diciembre de 2013

Ganar dinero, el nuevo espíritu de la época. PRIMERA PARTE


El otro día mientras paseaba por mi querida ciudad, Valencia, pensaba en el arte de la manipulación de la que nuestro gobierno se lleva el cum laude. Hablar de manipulación de masas es hablar del lingüista y escritor Noam Chomsky; es hablar de sus diez mandamientos donde describe con mucha exactitud las estrategias de manipulación a través de los medios de comunicación. Sobre la manipulación y sus estrategias es sobre lo que voy a escribir y reflexionar. Pero antes quisiera comenzar con unas palabras de Chomsky en su libro Ocupar Wallstreet Indignados en el centro del capitalismo mundial, donde nos dice que “el nuevo espíritu de la época es ganar dinero olvidándose de todo salvo de uno mismo”. Con esas premisas un@ puede entender todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor: recortes brutales en educación y sanidad, pérdida intencionada de derechos laborales, ayudas del gobierno a los bancos a pesar de que tengan beneficios (BBVA, Santander, etc.) y paradójicamente incremento de la pobreza en nuestro país.

Comenzaré con el primero de los principios: la estrategia de la distracción.  Es un elemento primordial del control social que consiste en desviar la atención del público sobre los problemas importantes y los cambios que deciden las élites políticas y económicas. Solo un detalle: hace unos pocos años ¿quién hablaba de la prima de riesgo, quién sabía lo que era el rescate de un país? Utilizan estos términos para justificar y al mismo tiempo distraernos. Mientras aplican las “medidas de ajuste económico” utilizan un lubricante, la distracción. Por ejemplo, a través de cosas tan banales como el futbol y todo lo que rodea a las ligas y fichajes millonarios, distraen al ciudadano. Mientras tanto, tres millones de españoles están en la pobreza. Pero eso da igual. No es un titular de los medios de comunicación.

En la Comunidad Valenciana, lo tienen más fácil todavía. Mencionan las señas de identidad y ya tienen a una gran parte de ciudadanos enfrentados: que si somos valencianos y no catalanes,  que si somos catalanes y no valencianos. Da igual que en el ranking de corrupción entre las comunidades autónomas seamos de las primeras en España, ni que tengamos muchos políticos imputados por temas de corrupción ocupando puestos destacados en instituciones públicas. Para distraernos condenan al ex-presidente de la Diputación de Castellón, el señor Fabra, a cuatro años de cárcel. Solo para distraernos. Este señor recurrirá la sentencia, pasará el tiempo y todo quedará en una simple condena sin cárcel.

Todo está previsto y es premeditado como lo señala Chomsky en su libro. Mientras se distrae al ciudadano, los manipuladores evitan que éstos se informen y se formen en otras áreas del conocimiento. Es más cómodo, lo reconozco, ver un partido Barça-Madrid y luego comentarlo que debatir en casa sobre los presupuestos generales del estado o la situación económica y la política de nuestro país.

El papel de los medios de comunicación es primordial en esta estrategia de la distracción. Mantener distraída la atención del público, como dice Gilles Lipovetsky, lejos de los verdaderos problemas, con mega acontecimientos mediáticos y fomentando una actitud consumista del “todo enseguida”, consiguiendo las cosas cómo sea y cuánto más pronto mejor. Don dinero se convierte así en el eje central del pensamiento neoconservador (neocon).

Si no ha quedado suficientemente claro, recojo las palabras de Ignacio Ramonet, especialista en Geopolítica y Estrategia internacional y consultor de la ONU, profesor de la Sorbona en Paris, en su libro Cómo nos venden la moto: “todo el sistema en las democracias catódicas se ha vuelto astuto e inteligente, totalmente capaz de manipular arteramente a los medios de comunicación y resistir sabiamente a su curiosidad”. Comparto con Ramonet su opinión sobre los sondeos antes de las elecciones cuando indica que éstos: “establecen una nueva forma de condicionamiento que nos influye sin hacerse notar, al recordarnos constantemente el deseo de la mayoría, nos sugieren que vayamos en la misma dirección”.

Creas problemas y ofreces soluciones

La segunda de las estrategias de la manipulación a través de los medios, que nos comenta Chomsky es la de: crear problemas y después ofrecer soluciones. Más de uno se estará preguntando ¿cómo se puede llegar a crear un problema para luego aportar la solución?... Muy sencillo, aunque en el fondo es complejo. Lo veo de la siguiente forma: Se crea una crisis económica y financiera (burbuja inmobiliaria, activos tóxicos y algunos pocos con mucho dinero se han dedicado a jugar[1] al monopoli con el dinero de los ciudadanos) para a continuación proponer soluciones agresivas. Entre éstas, entran en juego medidas neoliberales y neoconservadoras como: recortar las prestaciones sociales y laborales, desprestigiar a los trabajadores de la Administración  pública (funcionarios y no funcionarios), recortar la Sanidad y la Educación Pública.

Un ejemplo reciente: En la Comunidad Valenciana se creó una radiotelevisión autonómica (RTVV) hace 24 años. Los sucesivos gobiernos del partido popular han ido engrosando la plantilla con amiguetes, familiares y enchufados, contratando de forma desmesurada empresas privadas externas para la realización y producción de programas. Hoy como la RTVV  está arruinada, la Generalitat Valenciana la cierra. ¿Quién tiene la culpa? El gobierno valenciano arruina la RTVV, crea un problema al tener una cadena autonómica arruinada, pero al mismo tiempo tiene la solución: cerrarla, tirar a todos los trabajadores a la calle y luego privatizarla. Siempre pensando en los beneficios de los dirigentes.

Como indica Noam Chomsky, este método también es conocido con el nombre de “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, por ejemplo en una ciudad se deja que la violencia se intensifique y se organicen atentados con el fin de que el público sea el demandante de severas leyes de seguridad y de políticas en perjuicio de la libertad. Se crea el “problema” para luego darle una solución “determinada o interesada”.  



[1] “los bancos fueron una increíble fuente de ganancia porque incurrían en apuestas mayores, más arriesgadas, metiendo más dinero sobre la ruleta”, como explica Jon Lancherter en su libro ¡Huy! Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar (2011).

1 comentario:

  1. Antonio, no se ve el mensaje, escribo esto para ver si lo hago bien y se publica.

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