domingo, 14 de octubre de 2018

Perdemos mucho tiempo



“A río revuelto, ganancia de pescadores” es un refrán popular que describe  aquellas personas que suelen sacar provecho de las situaciones de caos o desorden y viene como anillo al dedo para comentar algunos acontecimientos.
Mientras se discute sobre el proceso independentista catalán, los masters y las tesis doctorales de nuestros políticos, ¿por qué no se habla de otras cuestiones más importantes, como por ejemplo: el precio de un máster y quién puede pagárselo; o el endeudamiento de muchas familias para que sus hijos sigan estudiando en la Universidad; o quién gana dinero con el negocio creado en torno a la Educación en nuestro país?
España tiene la tasa de paro más alta de los países de la Unión Europea y nadie habla de esto. Cataluña es la tercera comunidad autónoma con más paro, según los últimos datos publicados por el SEPE y nadie habla de este hecho. Según los datos de la EPA (marzo 2018) la tasa de paro de personas menores de 25 años en España se situó en el 36,3% frente al 6,6% de Alemania (tasa de paro juvenil más baja) y frente a la tasa europea situada en el 16,8%...... Sin embargo casi nadie habla del desempleo juvenil español.

Tampoco se habla del colectivo de personas que, a pesar de estar trabajando, está en riesgo de pobreza y exclusión social actualmente (30%). Ni tampoco se menciona que entre los jóvenes (16-29 años) se ha registrado “un extraordinario incremento cifrado en 11,5 puntos porcentuales, hasta llegar al 29,6% de personas en riesgo de pobreza” (Informe European Anti Poverty Network).
Tan solo se habla tímidamente, y a principios de cada mes, de los datos del paro a través del Ministerio de Trabajo, para decirnos en rueda de prensa más de lo mismo y sino comparen sus intervenciones. Hasta los sindicatos repiten los mismos argumentos (situación coyuntural, estacional, etc.). 
Tenemos un batiburrillo entre el traslado del generalísimo y el procés independentista pasando por los curriculum vitae de nuestros altos cargos del gobierno; así como los tira y afloja del adelanto o no de las elecciones, de la petición de dimisiones a diestro y siniestro. Un río revuelto donde tiene más protagonismo el insulto frente al argumento. Decía Schopenhauer (s.XIX): argumentum ad personam, es decir: “cuando se advierte que el adversario es superior y que uno no conseguirá llevar razón, personalícese, sea ofensivo, grosero”. Ese río revuelto síntoma de una ardua aplicación de técnicas de manipulación, como diría el filósofo Noam Chomsky, no hace más que avivar a espabilados que con un lenguaje agresivo sacan pecho patriótico para escalar puestos de cara a las próximas elecciones. Me refiero, entre otros, por ejemplo a partidos de ultraderecha de nuestro país de todos conocidos.
Por último, como decía el filósofo griego Séneca “no tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho”; idea totalmente aplicable a nuestro momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario