viernes, 30 de agosto de 2019

Héroes de la noche



Estas notas para la reflexión no se refieren a ningún grupo musical, vaya por delante la aclaración para su lectura. El otro día pusieron en nuestra televisión pública un reportaje acerca de la solidaridad de unos jóvenes en Budapest con personas sin techo. Una de las ciudades más sorprendentes de Europa porque lo tiene todo como dice el sabio de Google; sin embargo, hay algo que pasa desapercibido porque es invisible como decían en el reportaje: personas de la noche sin techo que viven en la calle entre cajas de cartón o en algún rincón de patios de edificios.
Me impactó tanto el reportaje que tenía que escribir unas líneas sobre este reportaje: por una parte la pobreza y la aporofobia; por la otra, la solidaridad de esos jóvenes, héroes de la noche. Lamentablemente, no se habla ni de la pobreza ni de la labor de estos jóvenes. Aunque menciono el reportaje sobre Budapest, pueden hacerse los mismos comentarios sobre nuestro país, porque aquí también existen jóvenes y adultos solidarios.
Sobre la aporofobia (rechazo del pobre, según Adela Cortina), me gustaría indicar que sigue en aumento porque crece cada día la desigualdad y diferencia entre ricos y pobres; los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. El sentimiento del rechazo hacia los pobres está en la calle. De hecho, los pobres son tan invisibles que, como señala el sociólogo Zygmunt Bauman, se van a convertir en "desechos humanos". ¿Quiénes son los culpables de esta situación? Los gobernantes son los responsables y los ciudadanos, que no vemos estas personas o que miramos para otro lado, somos sus cómplices. Afortunadamente, no todos los gobernantes ni todos los ciudadanos somos así. Un ejemplo de estos ciudadanos solidarios y comprometidos se puede ver en ese magnífico reportaje: la solidaridad de los jóvenes que se dedican a dar comida, mantas, información de albergues y, sobre todo, atención y cariño a quienes tanta falta les hace. Es una gran labor social y humanitaria. Por cierto, este reportaje mencionaba igualmente las malas condiciones laborales de los jóvenes en Budapest: trabajo precario, sueldo bajo y con retraso, etc. De todo esto en España desgraciadamente sabemos mucho.
La acción solidaria de estos jóvenes en Budapest puede servir de ejemplo para combatir la aporofobia porque, a pesar de sus precarias condiciones labores, tienen tiempo para dedicarlo a quienes más lo necesitan. Por ello, son auténticos héroes de la noche. No olvidemos que la solidaridad ha de estar en nuestra agenda en la medida de nuestras posibilidades.

Artículo publicado en el diario El Mercantil Levante dia 29/08/2019

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