Todo comenzó en París, cuando Michel caminaba por la Rue de l´arbre junto a la iglesia de Saint-Germain en pleno centro parisino.
mi novela "El tren de mi vida"

Poder influir en el futuro es parte de lo que me mantiene unido a mi Elemento: escribir

sábado, 20 de octubre de 2012

El espíritu innovador y emprendedor de las Escuelas Taller





Fotos cedidas por el docente Pablo Esparza, de la Escuela Taller Pinets de Carlet (Valencia)


Entusiasmo + creatividad + organización = grandes cantidades de valor añadido.
José María Pérez González. Peridis.

El Programa de Formación y Empleo de las Escuelas Taller tiene un aspecto que a pesar de ser importante poco se menciona y conoce. Me refiero al espíritu innovador y emprendedor de sus participantes. Sobre esos aspectos voy a hacer algunos comentarios y reflexiones en mi Vuelo rasante.

En este país, hemos llegado a tener Centros de Iniciativa Empresarial muy relacionados con las Escuelas Taller. Unos centros que bajo la coordinación del Ministerio de Trabajo han jugado un papel importante durante los peores momentos de la crisis de los años ochenta, con tasas de paro juvenil similares a  las actuales. Muchos de los jóvenes que terminaban su formación en las Escuelas Taller pasaban por este tipo de Centros para orientarse a la hora de  poner en marcha una idea empresarial. Los emprendedores contaban con un espacio importante, información y formación suficiente para proyectar sus ideas. Muchas de las actuales pequeñas empresas han tenido como punto de arranque jóvenes que se han formado en las Escuelas Taller. Nos referimos sobre todo aquellos que estaban relacionados con la construcción: desde empresas de pintores, soldadores, artesanos del trabajo de la piedra, la cerámica, yesaires, estructuritas, soladores y alicatadores; así como fontaneros, electricistas, jardineros, etc.  El espíritu emprendedor, desde que en el año 1985 se puso en marcha en Aguilar de Campoó la primera Escuela Taller, ha estado presente en todo momento en este aprendizaje.  

Como decía Peridis en el año 1992, artífice junto con Julio Martín del Programa de Escuelas Taller:
La base del aprendizaje es la motivación, y el estímulo, la obra real y el trabajo bien hecho. Los monitores de las áreas prácticas son los viejos artesanos, últimas reliquias del saber gestual y los profesores de las teorías y de la recuperación, así como los directores serían los jóvenes profesionales en paro, que en sus lugares de origen quieren demostrar su utilidad sabiendo que se cuenta con ellos, financiando su inventiva y creatividad y no su paro, siendo el motor de la empresa el entusiasmo, la organización y la entrega.

Entusiasmo + creatividad + organización = grandes cantidades de valor añadido

Han transcurrido 10 años desde que Peridis pronunciase estas palabras y más años todavía desde que se pusiera en marcha la primera Escuela Taller, hace ahora 17 años. Gracias a esa fórmula que decía el señor Peridis miles de jóvenes han aprendido un oficio y luego han trabajo en ese oficio. Muchos de los oficios que estaban a punto de extinguirse por falta de profesionales se han recuperado también gracias a este Programa. Una gran cantidad de edificios históricos se han rehabilitado gracias al Programa de las Escuelas Taller y de las Casas de Oficios (de un año de duración) y posteriormente de los Talleres de Empleo (para mayores de 24 años); rehabilitaciones que se han llevado a cabo desde dentro y desde fuera de los edificios con todo tipo de materiales.

Llamo la atención al lector sobre el aspecto de innovación que ha llevado adelante este Programa de Formación y Empleo, único en toda Europa. Un Programa que estuvo centralizado desde el Ministerio de Trabajo en una primera época y posteriormente trasferido a las Comunidades Autónomas dentro de las Políticas activas de empleo.

Con el tiempo el equipo humano que forma una Escuela Taller ha ido cambiando, evolucionando positivamente: de los monitores artesanos del oficio a auténticos expertos y profesionales de la docencia, la mayoría de ellos, desde las adminstrativas/os, profesor@s de apoyo, docentes, monitor@s y director@s tienen un currículum impecable, excelente formación en todas sus vertientes, coaching, nuevas tecnologías, idiomas, cursos específicos de los oficios impartidos por Centros nacionales de formación que tiene el propio ministerio, etc. El equipo humano de toda Escuela Taller está altamente cualificado porque su formación es permanente.

La base del aprendizaje en estos Programa, como señalaba Peridis es la motivación y el estímulo, la obra real y el trabajo bien hecho. Estos elementos han estado y lo están todavía presentes en el día a día entre los alumn@s-trabajadores, términos con el que se les denomina.

Ken Robinson, experto mundial en el desarrollo del potencial humano que ha colaborado con números gobiernos europeos y asiáticos, con entidades internaciones empresariales de primera línea y en la elaboración de sistemas educativos, entre otras cosas, decía que:
El error que comenten muchos políticos es creer que la mejor manera de afrontar el futuro de la educación es mejorar lo que se hizo en el pasado. Uno de los efectos principales es que se pone freno a la innovación y a la creatividad e la educación.  (El elemento)

En mi opinión, al estar fuera del sistema educativo reglado, el Programa de Escuelas Taller ha podido dar rienda suelta a la imaginación y creatividad a lo largo de los 17 años de su funcionamiento.

Vuelvo a recoger las palabras de Robinson, gurú del desarrollo del potencial humano:
Los niños aprenden mejor cuando aprenden el uno del otro y cuando los profesores aprenden junto a ellos.

En el Programa de Escuelas Taller ésta es otra de las premisas y de su seña de identidad. Los alumnos no son niños, sino jóvenes y adultos que aprenden en los talleres haciendo prácticas, o en la obra, poniendo en práctica todo lo aprendido en el centro de formación,  todos juntos colaborando en las tareas, respetándose los unos a los otros y con la autonomía necesaria para su inserción laboral posterior. Los docentes aprende como los alumnos en el proceso de enseñanza – aprdendizaje.

Un proyecto innovador y pionero en España

Cuenta Robinson que en el estado de Oklahoma existe un programa innovador llamado Escuela, en el que:
Los alumnos pueden escribir canciones de rap para que les ayuden a entender los temas más destacados en las obras de la literatura. Pueden realizar collages de diferentes tamaños que les permitan apreciar las aplicaciones prácticas de las matemáticas. 
                             


                         

Alumnos de la Escuela Taller Laurona de Lliria (Valencia) en pleno desarrollo del proyecto reAct.


Ahora les voy a contar un caso, el de la Escuela Taller Laurona de Llíria. A través de un proyecto denominado reAct (re-activating  teachers and learnes), los docentes han trabajado durante meses para conseguir que los alumnos del Centro estén motivados; el éxito ha sido total.

El reAct (reactivando a profesores y alumnos) propone a través de las TICs (nuevas tecnologías de la información y la comunicación) un cambio de actitud frente al aprendizaje, desarrollando en alumnos y profesores, no sólo la motivación extrínseca e inmediata, sino la motivación intrínseca y permanente del interés por aprender que les permita funcionar de una forma autónoma en la sociedad actual y dentro del mercado laboral. En este sentido, la Escuela Taller  Laurona de Lliria  es pionera junto con el PQPI de Cerámica del Instituto de Enseñanza Secundaria El Caminás de Castellón en un Programa que tiene como uno de sus objetivos principales combatir el fracaso escolar y motivar al alumnado por el aprendizaje.

Este proyecto se ha llevado a cabo simultáneamente en 6 países europeos, con alumnos de Italia (Training 2000), Grecia (Kek KronosLTD), Portugal (Centro Novas Oportunidades D. Inês Castro-Alcbaça), Austria (BFI Til Bildungs GMBH y Tiroler Bildungsservice) y Holanda (Delft UniversityOf Technology).  Coordinados desde la Consellería de Educación, Formación y Empleo de la Generalitat Valenciana. Comenzó a principios de septiembre de 2011 y finalizó recientemente, aunque como dice uno de los profesores que ha participado:
“el reAct me ha cambiado la forma de impartir mis clases. Ya no voy a volver al sistema de docencia que utilizaba antes.”

Los alumnos de la Escuela Taller de Lliria han estado en contacto con alumnos de otros centros participantes usando como idioma de comunicación el inglés, han utilizado las herramientas informáticas y medios on line más sofisticados para llevar a cabo sus proyectos creativos sobre los oficios que están aprendiendo. Todo un reto increíblemente maravilloso, como comentan los participantes.  Pueden visitar el blog  de la E. Taller:  http://etlaurona6.blogspot.com.es/.

Cuando me refería al principio de este escrito a que desde las Escuelas Taller somos y estamos en muchos casos a la vanguardia en innovación, este caso que termino de  exponer es uno de ellos, por no mencionar la serie de intercambios que algunas Escuelas Taller y Talleres de Empleo en la Comunidad Valencia han llevado a cabo con Centros de otros países europeos. Otro ejemplo de innovación es el se llevó a cabo en la Escuela Taller de Carlet, pionera en investigación y puesta en práctica de un sistema de erradicación del rynchophorus ferrugineus conocido como el picudo rojo, un insecto que devora a las palmeras. El docente del taller de jardinería Pablo Esparza fue nombrado en la mesa de trabajo del Ayuntamiento de Valencia por sus trabajos contra la plaga de ese voraz insecto; o las jornadas sobre jardinería urbana y las Escuelas Taller que se celebraron en Carlet, con reconocidos científicos de prestigio a nivel internacional. Son muchos los ejemplos y muy variadas las intervenciones y la presencia del Programa de Escuelas Taller en el ámbito de la innovación.

En cada Escuela Taller, Casa de Oficios y/o Taller de empleo hay un signo claro de innovación y una gran cantidad de emprendedores en potencia. Cierto que el Programa necesita ser actualizado, desde el año 2001 no se ha modificado casi nada y han transcurrido ya muchos años; y que requiere que se lleven a cabo mejoras. Pero con todo lo que tenemos aprendido, podemos dar mucho de sí.

Si en los años noventa, las cotas de inserción para los jóvenes participantes de las Escuelas Taller estaban muy altas sobrepasando en muchos casos el setenta por ciento, ahora podemos volver a conseguir esas cotas para que los jóvenes que abandonaron sus estudios regresen y continúen formándose en ciclos medios de Formación Profesional.

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar