Todo comenzó en París, cuando Michel caminaba por la Rue de l´arbre junto a la iglesia de Saint-Germain en pleno centro parisino.
mi novela "El tren de mi vida"

Poder influir en el futuro es parte de lo que me mantiene unido a mi Elemento: escribir

jueves, 11 de octubre de 2007

¡Viva España y olé¡

Me da la impresión que el personal se ha vuelto medio tarumba. Que si hay que exaltar la bandera...sacar lo más patriótico que tenga uno...que si soy más español que Tú ....pero menos que mañana. Que si hay que exaltar el día 12 como el día más de más patriotismo del mundo mundial español. ¿De que se trata ésto?. ¿De ver quien es más español que el otro, de ver quien es el más español de todos, de ver quienes no son españoles, de ver quienes son los auténticos españoles con denominación de origen como el vino.?.... ¿De ver?....¿qué es lo que hay que ver ?.


Acaso no hemos tenido bastante con nuestra España, con nuestra oscura y triste España de años atrás. Acaso no estamos ya hasta los mismísimos de salvadores de ...no se ..qué. ¡Lo dicho¡. Lo que tienen que hacer esos que quieren salvar patrias es ir al "Gran hermano", o a las islas perdidas esas de la tele. ¡Y no entremos en el juego, por favor¡. Ellos mismos se descalifican.
Como decia una gran persona, creo que de todas conocida, nuestro Ghandi. "La regla de oro de la conducta humana es la mutua tolerancia, puesto que nunca compartimos todos las mismas ideas". Y alguno o alguna pensará, pues Tu te podías aplicar eso de la tolerancia. Pues, tiene toda la razón del mundo, en ello estoy; aunque se trate de personas que no tienen ni ideas, que solo gritan, bociferan, e incluso insultan...que son negativos. También hay que ser tolerantes y no entrar en el juego." "Un día sin sonreir es un día perdido". Que no os quiten la dicha de ser felices.

1 comentario:

  1. Estoy completamente de acuerdo contigo en la crítica que haces al mensaje de Navidad que nuestro amiguete Rajoy nos ha endosado en pleno octubre, aprovechando tal vez que el rey está de capa caída. Sin embargo, yo (que desde luego no he colgado ninguna bandera de mi balcón) me pregunto si esa aversión que tenemos en España a la rojigualda no será porque nos trae a la memoria viejos (y oscuros, y tristes) tiempos. Porque en otros países de Europa, especialmente escandinavos, son muy dados a la exhibición de sus banderas, y nosotros no lo vemos con esa connotación tan negativa... Tal vez sea sólo cuestión de tiempo.

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